Las Obras de Misericordia a través de los ojos de un biblista
Continúa la preparación para el encuentro de reflexión sobre las Obras de Misericordia que comenzará el 17 de julio de 2023 en Lucca y concluirá dos semanas después. Durante este período previo, nos detendremos en cada obra en particular con la valiosa aportación del biblista Carlo Miglietta.
La tercera Obra de Misericordia corporal es “vestir al desnudo”.
El biblista destaca que quien realiza esta obra se asemeja a:
- Dios, quien cuando “Adán y Eva se dieron cuenta de que estaban desnudos” (Gn 3,7), “hizo túnicas de pieles para el hombre y su mujer y los vistió” (Gn 3,21); y a los bienaventurados, Dios les dará “a cada uno de ellos vestiduras blancas” (Ap 6,11).
- Tobías, que “daba vestidos a los desnudos” (Tb 1,17).
El biblista también nos recuerda que quien viste al desnudo escucha la Palabra de Dios
A continuación, algunos pasajes:
- “Da de tus vestidos a los desprovistos de ropa” (Tb 4,16)
- “¿No es más bien este el ayuno que yo elegí…? ¿No radica en… vestir al que ves desamparado?” (Is 58,6-7.10).
- Elifaz de Temán considera como causa de los sufrimientos de Job el haber “despojado de sus ropas a los necesitados” (Job 22,6).
- “Si cubre de vestidos al desnudo…, ese hombre es justo y ciertamente vivirá, palabra del Señor” (Ez 18,7.16).
- “El que tenga dos túnicas, dé una al que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo” (Lc 3,11).
- “Si un hermano o una hermana están desnudos y carecen del sustento cotidiano, y alguno de vosotros les dice: «Id en paz, calentaos y saciaos», pero no les dais lo que su cuerpo necesita, ¿de qué sirve?” (Stg 2,15-16).
El biblista concluye esta obra con un interrogante interpelador: ¿sabemos ser “pescadores de hombres” (Mc 1,7), reconociendo a quienes visten al prójimo desprovisto y anunciándoles la bienaventuranza de la Misericordia: “Bienaventurados los misericordiosos” (Mt 5,7)?
El vestido como cuidado del cuerpo y amparo del alma
Si buscamos un santo asociado a esta obra, acude de inmediato a la mente San Martín de Tours. En el año 337, partió en dos su capa militar para compartirla con un mendigo tembloroso de frío a las puertas de la ciudad de Amiens. La otra mitad pertenecía al ejército romano donde prestaba servicio.
A la noche siguiente, Jesús se le apareció en sueños vestido con la mitad del manto entregado para darle las gracias. En 2021, San Martín de Tours, testimonio admirable de caridad evangélica, fue proclamado patrono del voluntariado italiano.
En la Sagrada Escritura, la desnudez refleja la fragilidad de nuestra condición, la precariedad, la marginación y la necesidad consecuente de cuidado y amor. Recordemos que nacemos desnudos y, ya en el seno materno, estamos únicamente arropados por el amor de una madre.
El vestido cumple sin duda un papel natural resguardando el cuerpo de las heladas y del exceso de sol; pero también ostenta un valor social ligado al pudor, al aprecio y al respeto irrestricto de la dignidad personal. “Vestir al desnudo” es cuidar la dimensión corporal y a la vez el alma, tutelando la intimidad y la vida interior del ser humano, realidades que precisan idéntica custodia y entrega.
Las Obras, cauce para restaurar la dignidad
Aun en nuestra frágil condición terrenal, por medio de las Obras de Misericordia nos hacemos capaces de grandes frutos. Si impregnamos nuestras acciones de un “sentido espiritual”, nuestro testimonio adquiere hondura por la condición certera de ser Hijos de Dios, lo cual permite generar frutos de salvación y devolver la dignidad a quien asume en su día a día las Obras de Misericordia.
spazio + spadoni tiene el propósito de promover esta toma de conciencia mediante la difusión de las obras en todo el mundo.
Fuente: Carlo Miglietta – Las Obras de Misericordia

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