Las Obras de Misericordia con la mirada de un biblista
Hemos llegado a la sexta Obra de Misericordia espiritual, la cual analizaremos mediante la valiosa aportación del biblista Carlo Miglietta. Estas reflexiones surgen en el marco del encuentro celebrado en Lucca, orientado a crear herramientas eficaces para la difusión de las obras en todo el mundo, especialmente en las comunidades donde opera spazio + spadoni con los proyectos HIC SUM.
La sexta Obra de Misericordia espiritual es “soportar pacientemente a las personas molestas”
El biblista destaca que quien pone en práctica esta obra se asemeja a:
- Dios: “¿Acaso no he guardado silencio y cerrado los ojos?” (Is 57,11); “¿Se habrá agotado la paciencia del Señor?” (Miq 2,7); “¿Desprecias su paciencia, sin darte cuenta de que la benignidad de Dios te guía al arrepentimiento?” (Rom 2,4); “El Señor es paciente con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos se conviertan” (2 Pe 3,9); “Dios soportó con gran paciencia a los vasos de ira” (Rom 9,22; cf. 3,25-26).
- Jesús: “El Señor dirija vuestros corazones hacia el amor de Dios y la paciencia de Cristo” (2 Tes 3,5).
- Los Profetas: “Hermanos míos, tomad como ejemplo de sufrimiento y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor” (Sant 5,10).
- Job: “Mirad que tenemos por bienaventurados a los que tuvieron paciencia. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin que el Señor le dio” (Sant 5,11).
Quien soporta con paciencia a las personas molestas escucha la Palabra de Dios
A continuación, algunos pasajes destacados:
- “El irascible comete locuras, mas el hombre prudente sabe esperar” (Prov 14,17).
- “¡Ay de vosotros que habéis perdido la paciencia! ¿Qué haréis cuando el Señor os pida cuentas?” (Sir 2,14).
- “El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia” (Gál 5,22).
- “La prueba de vuestra fe engendra paciencia” (Sant 1,3-4).
- “Nos gloriamos aun en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, virtud probada” (Rom 5,3).
- “Nosotros, los fuertes, debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles” (Rom 15,1).
- “Os exhorto a vivir de una manera digna de la vocación a la que habéis sido llamados, con toda humildad, mansedumbre y paciencia, soportándoos unos a otros con amor” (Ef 4,1-2).
- “Revestíos, pues, de sentimientos de misericordia, de bondad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia” (Col 3,12).
- “Pero tú, hombre de Dios, sigue la justicia, la fe, el amor, la paciencia y la mansedumbre” (1 Tim 6,11).
- “Tú has seguido fielmente mi doctrina, mi conducta, mi propósito, mi fe, mi paciencia y mi amor” (2 Tim 3,10).
- “Que los ancianos sean sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor y en la paciencia” (Tit 2,2).
- “El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (1 Cor 13,7).
El biblista concluye con una pregunta interpeladora: ¿sabemos ser verdaderos “pescadores de hombres” (Mc 1,17), identificando a quienes practican la paciencia y anunciándoles la bienaventuranza de la Misericordia: “Bienaventurados los misericordiosos” (Mt 5,7)?
La paciencia es la virtud de los fuertes
Esta obra es la única que incluye un adverbio, “pacientemente”, indicando constancia, firmeza y continuidad en el tiempo.
La dulzura y la paciencia siempre han sido enseñanzas fundamentales de Jesús: “Al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa. Y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses” (Mt 5,40-42).
Soportar a quien resulta incómodo con sus defectos es una tarea exigente; quiebra nuestros esquemas y altera las rutinas que damos por seguras.
Luigina Tomiola nos recuerda que soportar no es una actitud pasiva, sino una respuesta consciente: una acogida respetuosa que requiere serenidad interior para sostener a quien ha perdido su propio equilibrio.
Foto de Deniz Demirci – Unsplash
Fuente: Carlo Miglietta – Las Obras de Misericordia

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