XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

17 agosto 2026

matteo

Profesar a Jesucristo

Lecturas: Is 22,19-23; Rm 11,33-36; Mt 16,13-20

La primera Lectura (Is 22,19-23) nos cuenta que Sebna, mayordomo de Ezequías (716-687 a. C.), a causa de su sed de poder, fue sustituido por Eliaquim. La apertura y el cierre de las puertas de la “casa del rey” (Is 22,22) eran prerrogativa del gran visir egipcio, de quien el mayordomo es el cargo correspondiente en Israel. El Apocalipsis (Ap 3,7) cita este texto aplicándolo al Mesías, como hace la liturgia de las Vísperas del 20 de diciembre: “O clavis David et sceptrum domus Israel!”.

El Evangelio (Mt 16,13-20) nos reitera que nuestra fe es cristocéntrica: solo confesando a Cristo se puede ser salvado: “Con el corazón en efecto se cree para obtener la justicia y con la boca se hace la profesión de fe («omologhèitai») para tener la salvación” (Rm 10,10); “Por eso, hermanos santos, partícipes de una vocación celestial, fijad bien la mirada en Jesús, el apóstol y sumo sacerdote de la fe que nosotros profesamos” (Heb 3,1); “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe, poneos a prueba. ¿No reconocéis acaso que Jesucristo habita en vosotros? ¡A no ser que la prueba esté en contra vuestra!” (2 Cor 13,5).

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Debemos proclamar con fuerza el Señorío de Jesús, como Pedro (Mt 16,16), reiterando que solo en Cristo tenemos la redención: “En ningún otro hay salvación. No hay en efecto otro nombre dado a los hombres bajo el cielo en el cual esté establecido que podamos ser salvados” (Hch 4,12). Y esto es extremadamente importante en esta época de New Age, donde Jesús es visto por muchos como uno de los tantos profetas de Dios (el llamado “jesuanismo”), y no el único Salvador Hijo de Dios (el verdadero “cristianismo”); en este tiempo en que, según una reciente encuesta para conocer a quién se dirigen los italianos en la oración, solo el 35,5% reza a Dios, cuando el 14,4% invoca solo a la Virgen, el 12,5% a San Antonio, ¡y Jesús, con el 9,5%, está casi a la par… de Santa Rita y de Padre Pío! Esta “confusión” es precisamente la obra del bíblico “anticristo”: “En esto podéis reconocer el espíritu de Dios: todo espíritu que reconoce que Jesucristo ha venido en la carne, es de Dios; todo espíritu que no reconoce a Jesús no es de Dios. Este es el espíritu del anticristo” (1 Jn 4,2-3.15). “Porque muchos son los seductores que han aparecido en el mundo, los cuales no reconocen a Jesús venido en la carne. ¡He aquí el seductor y el anticristo!” (2 Jn 1,7). “Quienquiera que niega al Hijo, no posee tampoco al Padre; quien profesa su fe en el Hijo posee también al Padre” (1 Jn 2,23); “A quien, pues, me reconozca delante de los hombres, también yo lo reconoceré delante de mi Padre” (Mt 10,32; Lc 12,8; Ap 3,5).

El creyente proclama el Señorío de Cristo en ocasión del Bautismo: “Combate el buen combate de la fe, conquista la vida eterna a la que has sido llamado y para la que has hecho tu buena profesión de fe delante de muchos testigos” (1 Tm 6,12; cfr Hch 8,37). Pero la profesión de fe es acto de cada día: “¡Mantengamos firme la profesión de nuestra fe!” (Heb 4,14). Y no basta una declaración con palabras: hace falta la “hypotaghè homologhìas”, la obediencia a la profesión de fe (2 Cor 9,6-13), que se demuestra en una vida de amor y de servicio: porque “si tuviera la plenitud de la fe como para trasladar las montañas, pero no tuviera caridad, no soy nada” (1 Cor 13,2.13): “la fe sin obras está muerta” (Stg 2,14-26). Jesús mismo nos recuerda: “No todo el que me dice: «¡Señor! ¡Señor!» entrará en el Reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre” (Mt 7,21).

La Iglesia, que Jesús funda sobre Pedro (Mt 16,18-19), está llamada a ser el primer sacramento, es decir signo concreto, de Cristo. “La Iglesia no es más que el resultado de la misión del Hijo en el Espíritu Santo. Es el espacio alrededor de la Palabra de Dios hecha carne, Jesucristo: espacio en el que se narra al Padre, en el que se explica con la vida de los creyentes y sacramentalmente que el Dios vivo es el Padre de Jesucristo, el Señor” (E. Bianchi).

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