La “Injusticia” de Dios
Lecturas: Is 55,6-9; Flp 1,20-27; Mt 20,1-16
Una de las principales falsas imágenes de Dios que llevamos dentro y que urge desguazar es la de que Dios sea justo. He escrito un libro titulado: “La Injusticia de Dios y otras anomalías de su amor”: Dios de hecho es profundamente “injusto”, según la lógica corriente, y… ¡menos mal para nosotros!, porque si tuviera que castigarnos continuamente por nuestros pecados, por nuestras desobediencias, ¡no bastarían en cada instante los castigos más terribles! Afortunadamente, nos dice el Señor en la primera Lectura, “mis pensamientos no son vuestros pensamientos, vuestros caminos no son mis caminos” (Is 55,6-9).
El concepto bíblico de “justicia” (en hebreo “sedaqah” y en griego “dikaiosyne”) no corresponde al humano bien expresado por Ulpiano, en el derecho romano, de “voluntas suum unicuique tribuendi”, es decir, de dar a cada uno lo suyo. “Nunca una traducción es tan desdichada como esta, porque, si bien Pablo tomó el vocablo del mundo jurídico romano, el significado que le dio es completamente otro” (G. Ravasi). Para los judíos, “justicia” es esencialmente la solidaridad con la comunidad, el vivir relaciones armoniosas con los hermanos. Por esto, en la Escritura, la “Justicia” de Dios es esencialmente su plan de amor para los hombres, su actividad salvífica, misericordiosa y fiel, que se cumple finalmente solo en Jesucristo (Rm 3,21-26).
Por eso, cuando en el Nuevo Testamento se habla de justicia retributiva, no existe en Dios la lógica del “do ut des”. Él no es una especie de gran comerciante que, con la balanza de precisión, da premios o castigos en la medida exacta de los méritos: él está dispuesto a perdonar todos nuestros pecados con tal de que hagamos lo mismo con los hermanos (Mt 6,14-15; 18,21-35), perdona todas nuestras deudas si las perdonamos a nuestros deudores (Mt 6,12), premia al “administrador deshonesto, porque había actuado con astucia…, procurándose amigos con la riqueza deshonesta” (Lc 16,1-12), y si es imposible para un rico salvarse, “lo que es imposible para los hombres no es imposible para Dios” (Mt 19,23-26). El mismo recompensar no en función de la fe o de la religiosidad sino según la objetiva situación de pobreza (“Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios…; ¡ay de vosotros, los ricos, porque ya tenéis vuestra consolación!”: Lc 6,20-25) va en contra del concepto de una retribución por méritos personales. En el fondo Dios es un juez “injusto” según los criterios humanos porque, en el Evangelio de hoy, premia con el mismo salario tanto a los que en la viña han trabajado doce horas como a los que han trabajado solo una hora (Mt 20,1-16).
Es la injusticia del Amor, de la misericordia que sobreabunda sobre la imparcialidad: es la lógica de quien abandona las noventa y nueve ovejas en el desierto para ir en busca de la perdida (Lc 15,4), de quien se alegra más “por un pecador que se convierte que por noventa y nueve justos” (Lc 15,7), del Padre que hace matar el ternero cebado, haciendo una gran fiesta, por el hijo pródigo que regresa, mientras que nunca le ha concedido un cabrito al hijo obediente para hacer fiesta con los amigos (Lc 15,11-32), de Jesús que transgrede la Ley que mandaría la lapidación de la adúltera, y despide a la mujer sin condenarla (Jn 8,1-11), que perdona a la pecadora, “porque ha amado mucho” (Lc 7,47-49).
Si en el Antiguo Testamento la justicia de Dios se manifestaba con la gracia que él ofrecía a las personas “piadosas”, Jesús proclama una verdad inaudita para el mundo judío: ¡Dios se ocupa precisamente del pecador! ¡La Justicia de Dios es por tanto su Amor! Para manifestar que su ser Justicia es ser solo Amor, Dios tomará sobre sí, en la Persona del Hijo, los pecados de los hombres, y pagará él mismo la pena muriendo por ellos (Rm 3,25). ¡La Cruz es por tanto la sublime revelación del sentido de la Justicia divina, la suprema teofanía de su ser Justicia-Amor! Este es verdaderamente el “Evangelio”, la gozosa noticia: ¡nada puede ya separarnos del amor de Dios en Cristo Jesús (Rm 8,35-39)!

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